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Las grasas trans matan a 500.000 personas cada año

por WebSalud
Las grasas trans matan a 500.000 personas cada año

El Covid-19 parece que ha silenciado los peligros del resto de enfermedades que asolan al planeta al sumar más de 900.000 muertos. Pero hay muchos otros peligros que se encuentran entre nosotros. Concretamente, las grasas trans matan a 500.000 personas cada año. Esto es al menos lo que asegura la Organización Mundial de la Salud.

No se trata de señalar como víctimas mortales de la comida rápida a quienes la consumen, pero desde la OMS afirman que este tipo de alimentación fomenta el desarrollo de enfermedades como el propio coronavirus.

Son 15 países los que representan aproximadamente el 65% de las muertes mundiales relacionadas con la ingesta de grasas trans. De estos, son Canadá, Letonia, Eslovenia y Estados Unidos quienes ya han tomado medidas. Concretamente, han implementado políticas de mejores prácticas recomendadas por la OMS desde 2017. Estos pasos van desde establecer límites obligatorios de hasta el 2% para las grasas trans producidas industrialmente hasta directamente prohibir los aceites parcialmente hidrogenados (PHO).

Tomando como punto de partida que las grasas trans matan a 500.000 personas cada año, la OMS recomienda que la ingesta de grasas trans se limite a menos del 1% de la ingesta energética total. Concretamente, esto se traduce en menos de 2,2 gramos al día con una dieta de 2000 calorías. Para lograr un mundo libre de grasas trans producidas industrialmente para el 2023, la OMS recomienda a los países una serie de medidas.

Medidas de la OMS contra las grasas trans

  1. Implementar políticas de mejores prácticas para establecer límites obligatorios para las grasas trans producidas industrialmente.
  2. Invertir en laboratorios para medir y controlar las grasas trans en los alimentos.
  3. Llevar a cabo regulaciones regionales o subregionales para expandir los beneficios de las políticas de grasas trans.

En relación con la comercialización de alimentos ‘low cost’ que generalmente están relacionados con productos de menor calidad, el Gobierno de España ya sugirió a principios de 2020 una polémica medida. Concretamente, desde el Ministerio de Consumo se propuso aumentar los impuestos del 10 al 21%. Esto equipararía un bollo o bolsa de patatas a la categoría del alcohol. La polémica está en que los alimentos de primera necesidad tienen un 4% de impuestos superreducidos y en vez de reducir los impuestos de otros alimentos habituales a dicho rango, se optará por subir la mayoría a más del doble. Lea más sobre esta medida, aquí.

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